Manualidad | Calabazas para Halloween

Por Sara Blázquez

Halloween ya está aquí, y en Cuento a la vista creemos que una buena forma de celebrarlo es con un cuento y una manualidad. Como cuento os proponemos ¡¡Demasiados caramelos!!, y como manualidad os presentamos esta fantástica calabaza, ideal para decorar cualquier fiesta de Halloween.

Es muy sencilla, adaptable a cualquier edad, y necesitamos poquitos materiales:

–    Un calcetín de media.
–    Aguja e hilo.
–    Tijeras.
–    Algodón.
–    Témperas de colores y pincel.

1. En primer lugar hacemos un nudo pequeño justo en la punta de calcetín y metemos el algodón; lo apretamos, damos algo de forma y lo ajustamos con un nudo.

2. A continuación volvemos a pasar el relleno por el calcetín girándolo, para que así quede envuelto dos veces.

3. Hacemos un nudo en el extremo y cortamos lo que nos sobra, pero sin pasarnos, porque eso será el rabo de la calabaza.

4. Lo siguiente que tenemos que hacer en atravesar con hilo y aguja de arriba abajo, apretándolo bien para dar forma. Esto lo hacemos tantas veces como queramos.

5. Por último solo nos queda pintar nuestra calabaza y ponerle ojos y boca, nosotras hemos utilizado gomaeva. En lo que respecta al color… podéis escoger el color que más os guste (¡hay calabazas de muchos colores!).

Si queréis le podéis dar un poco de cola blanca al rabito para darle forma y… ¡listo!

Anuncios

Hucha cerdito

Por Sara Blázquez

En Cuento a la Vista nos encantan los cerditos, así que esta es una manualidad que se puede complementar con cualquiera de nuestros cuentos dedicados a ellos. Con esta hucha enseñamos a los más peques de la casa lo importante que resulta aprender a ahorrar, y además lo hacemos recordándoles que hay que reciclar.

Se trata de una manualidad que podemos adaptar a cualquier edad; en cualquier caso, recomendamos que sea un adulto quien haga la ranura para las monedas.

Vamos a necesitar:

– Una botella de plástico pequeña (pero de tapón ancho, para que podamos sacar las monedas después).
– Tijeras.
– Pinturas acrílicas/témperas mezcladas con cola.
– Cuatro trocitos de corcho.
– Gomaeva.
– Un trocito de limpiapipas.
– Cola/pegamento.

En primer lugar hacemos la ranura para las monedas con la ayuda de unas tijeras o un cúter. Después damos una mano de pintura blanca (mezclada con cola si utilizamos témperas) para que al pintar de color nuestro cerdito no queden zonas transparentes.

Una vez seco lo volvemos a pintar del color que más nos guste (en este caso ya no hace falta mezclar las témperas con la cola). Mientras se seca hacemos unos ojos y unas orejas en gomaeva o en cualquier otro material que tengamos por casa, como cartón. Enroscamos un trocito de limpiapipas en espiral para hacer el rabito.

Para terminar, cuando nuestra hucha ya esté seca, le pegamos los ojos, las orejas, y los cuatro trocitos de corcho a modo de patas. Hacemos un pequeño agujerito en la parte de atrás para colocar el rabito y… ¡listo!

Hoy damos vida a la rana Ritita

Por Sara Blázquez

Parece que todavía no termina de llegar el calorcito, pero pronto empezará un largo verano y olvidaremos la nieve, la lluvia, las tormentas… Es posible que entonces Ritita tenga que volver a dejar su querida charca para irse a buscar la lluvia.

Hoy, para complementar la lectura del cuento La rana que fue a buscar la lluvia, vamos a dar vida a nuestra Ritita particular.

Se trata de una manualidad pensada para los más peques de la casa (cuidado a la hora de recortar) y únicamente necesitaremos:

– Pinturas.
– Tijeras.
– Pegamento.
– Plantilla de rana que os adjuntamos.

Lo primero que vamos a hacer es colorear nuestra ranita; podemos hacerlo directamente sobre la plantilla o calcar la silueta en otro folio o cartulina.

A continuación debemos recortar la silueta (¡aviso a navegantes! las líneas de puntos son para doblar el dibujo, no para recortarlo por ahí).

Por último, doblamos nuestra ranita por las líneas de puntos (el rectángulo inferior sirve como soporte para que la rana se sostenga de pie) y pegamos las partes que lo necesiten (la parte de arriba de las patitas, los ojos y el sombrero) y… ¡listo!